domingo

7- Ucronía – 17/10/03

La tarde del 23 de Febrero de 1.981, el soldado Tanete se disponía a salir de la zona de tropa de la Escuela Superior del Ejercito; pero en esa ocasión la rutina que había seguido los últimos meses iba a saltar en mil pedazos por culpa de un payaso que, vestido de uniforme, y equipado con algo parecido a la montera de un torero, pistola y un ridículo bigote, iba a intentar cambiar el curso de la historia.

Cuando al pobre Tanete le dijo el brigada que, por ordenes del comandante, aquella tarde no estaba autorizadas las salidas del cuartel y que "nipasepernoctanipollas", a punto estuvo de echarse a llorar. No lo hizo porque estaba convencido de que el brigada le miraba con ojitos tiernos y pensó que si se ponía llorón, al verle tan sensible, el suboficial le intentaría dar, literalmente, por el culo.

La realidad era que el pobre soldado tenia una diarrea de caballo, originada por la espantosa borrachera de la tarde anterior; era lo que tenia aquel alcohol de la cantina del cuartel: que era barato y te hacia llorar de irritación de ano.

Horas después llegaban a las tropas noticias del congreso que les encogían el corazón: un "chalao" había asaltado el Congreso, poniendo en entredicho la fecha en la que el ejercito les había informado que les devolvería a casa con mamá (que no hay más que una y a los brigadas los encuentras en la calle).

Algo más tarde, una unidad de T.V.E. Saldría en dirección a Zarzuela's Palace. Se trataba de grabar un mensaje del monarca de Aquelpais destinado a desactivar la actividad en las salas de banderas del ejercito.

A los pocos minutos, a la Escuela Superior llegaban ordenes: no había que dejar bajo ningún concepto que se emitiera aquel mensaje del rey; era necesario dar tiempo a los generales para que se unieran al golpe antes de que desde palacio pudiera haber ninguna acción efectiva. Saldría una patrulla hacia allí para evitar que se grabara mensaje alguno.

Tras una pequeña peripecia en el W.C. el pobre Tanete, que para su desgracia pasaba por aquel momento por delante del cuerpo de guardia, fue reclutado como voluntario para aquella misión.
De nada sirvieron sus protestas porque no iba vestido "de faena".

- No te preocupes reina: con la boina de paseo también estas muy guapo, !adelante! - le dijo el brigada ... que el diablo confunda.

Media hora más tarde, una patrulla de asustados reclutas al mando de un desorientado oficial y un brigada maricón entraba en el despacho de S.M. en el momento en que este grababa una alocución destinada a dejar sin coartada a los golpistas.

Para desgracia de Tanete, una vez más se demostraba la teoría del caos y una pequeñísima causa iba a tener efectos gigantescos: un pinchazo agudo, algo similar a una corriente eléctrica calambre intensísimo, descargó su furia sobre el estomago del soldado, obligándole a retorcerse de dolor, lo que produjo que
también se le doblara el dedo índice que mantenía sobre el gatillo de la reglamentaria arma (que por orden del hijoputa del brigada no tenia puesto el seguro) la cual se disparó accidentalmente.

La bala perdida fue a encontrarse entre las dos cejas de S.M. cuya cara de sorpresa por morirse no podría olvidar el desgraciado Tanete durante el resto de su vida.

Después de aquello los acontecimientos se precipitaron; la gran mayoría del ejercito, tremendamente avergonzado por lo sucedido, no se atrevió a secundar el golpe a pesar de haber dejado de existir aquel que estaba destinado a avalar el sistema democrático aquella noche, entrando la situación en un estado de equilibrio inestable.

Al día siguiente la calle fue tomada por los habitantes de Aquelpaís. En la capital, cerca de un millón de personas recorrieron la distancia que separa Atocha Square de Saint Jeronimo's Race para reclamar a los asaltantes, que aún permanecían en el congreso, que depusieran su actitud. Algunas unidades golpistas fueron enviadas con ordenes de disolver, con las armas si era necesario, aquella manifestación.

Cuando los mandos dieron ordenes de disparar, los soldados a sus ordenes, que pretendían hacer ante la historia un papel algo más digno que el de su compañero, apuntaron sus armas hacia aquellos de los que había partido la indigna orden. Esa actitud significó de hecho la derrota del golpe. El ejemplo cundió entre las tropas acuarteladas cuyos mandos habían mostrado veleidades golpistas. Los asaltantes que acompañaban al golpista huyeron del congreso escapando por las ventanas; el golpe había fracasado.

Al día siguiente, el congreso de Aquelpais asistió a la votación para la formación de un gobierno de concentración nacional que seria el encargado de tutelar el nacimiento, algunos meses después, de una República, la tercera (a los ciudadanos de Aquelpais les gustan mucho las versiones).


En cuanto al infortunado recluta, fue juzgado por el propio ejercito en un intento de lavar la vergüenza que sobre este había arrojado aquel desventurado. Se le imputaron los cargos de magnicidio, alta traición, sedición y maricón (con el agravante de "perdido"). Finalmente, gracias al testimonio de los peritos psiquiatras, los cargos fueron sobreseídos, ordenándose su internamiento en un frenopático

Al día de hoy, aquel recluta espera que en unos pocos años su caso sea revisado por el tribunal psiquiátrico y finalmente le dejen salir bajo tutela. Mientras tanto, desde su sala en el sótano de un manicomio de la capital de Aquelpais, localizado en una ridículo remedo de las Torres Gemelas, se dedica a atormentar a los demás dementes con unos absurdos mensajes que son siempre
iguales, todos dicen

¡¡¡¡¡¡¡¡¡ FELIZ FIN DE SEMANA !!!!!!!!!!!!!

Aunque alguna vez, introduce una pequeña variación, como la de cambiar la exclamación por un deseo, que alguien desde Salamanca le envió pocos días después de aquel 23-F, de infausto recuerdo:

¡ QUE TENGAS UNA BUENA VIDA, Y QUE TUS SUEÑOS SE CUMPLAN !